Mediación Invisible

Nuestros proyectos de mediación pretenden por un lado conectar el adentro de estas instituciones con lo que sucede en la vida de los ciudadanos y el mundo actual.

Desde este lugar trabajamos desde dos posiciones: el comisariado pedagógico y la mediación, que tienen su identidad propia a la par que también se pueden conectar.

Dentro de estos espacios desarrollamos procesos creativos que producen conocimiento. No se trata de explicar lo que se expone en las instituciones artísticas y culturales, si no de generar experiencias (de interrogación…) en la que cada uno produce su propio conocimiento.

Proponemos nuevos formatos que generen situaciones de participación desde diferentes lugares: el diálogo, el cuerpo, la emoción y la acción

con el objetivo de favorecer el mutuo aprendizaje y agregar diferentes capas de conocimiento, implicando al público en la producción cultural.

Comisariado pedagógico

Todo ejercicio de comisariado tiene que ver con seleccionar, disponer y, con ello, articular un discurso. Desde Pedagogías Invisibles abordamos esta labor desde lo pedagógico, lo que supone crear espacios y generar situaciones que interpelen al público a dar sentido desde lo personal y, por lo tanto, al aprendizaje significativo. Este ejercicio de comisariado lo desarrollamos en complicidad y coherencia con las instituciones, artistas y demás agentes implicados. Se entiende así que posicionamos el comisariado como un ejercicio de mediación entre diferentes actores sociales.

Talleres Intergeneracionales

Estos talleres son la apuesta de Pedagogías Invisibles por crear un formato en el que personas de todas las edades – de 0 a 99 años-  puedan construir juntos una experiencia de conocimiento, aprendizaje y disfrute. Aprender juntos, de la misma manera que vivimos en sociedad, donde todos somos agentes activos en la construcción de conocimiento y el aprendizaje. ¿Quienes son los compañeros en este viaje? Puede apuntarse quien quiera con quien quiera: compañeros de universidad, trabajo,  padres, abuelos, tíos, con niños pequeños, adultos sin hijos, vecinos…

Accesibilidad

Allí donde trabajamos impulsamos proyectos específicos, dirigidos a personas con diversidad funcional cognitiva, procedentes de centros ocupacionales, colegios de educación especial, o asociaciones. Estos proyectos se basan en generar experiencias de aprendizaje  transversal a través del arte, donde entre todos, incluidos los educadores, apoyos y acompañantes, podamos abrir otras formas de entender el aprendizaje y construir nuevas herramientas útiles en el día a día del trabajo de todos en estas instituciones. Para ello, llevamos a cabo varias sesiones, la primera en los centros habituales de trabajo, estudio, reunión, y el resto en la sala, museo, etc,. A lo largo de estas sesiones atendemos al proceso, la autonomía, la identidad y los diferentes lenguajes desde los que es posible actuar, conscientes de que el producto de la experiencia es una aportación más dentro la producción cultural.

Colectividades

De una parte existen numerosas comunidades, colectivos, grupos a los que unen situaciones y problemáticas específicas, para quienes el museo es un espacio totalmente ajeno. Por otro, desde nuestro compromiso en la construcción de una sociedad que normalice la diversidad, entendemos el museo como posibilidad de actuación en esta dirección.

El programa de colectividades sigue la línea de aprendizajes útiles desde el arte y el contexto museo. Nuestra propuesta de talleres y encuentros se centra en proporcionar a estos colectivos espacios de reflexión, diálogo y aprendizajes para sus objetivos y necesidades específicas, a través de las estrategias del arte y la participación. Es un trabajo que pretende poner, a la institución cultural y su contenido, en diálogo con las diferentes formas de estar en la sociedad, diluir las barreras entre unos y otros, encontrar nuevas posibilidades y otros aprendizajes que contribuyan a la solución de conflictos.

Mediación en sala

Planteamos la mediación como una investigación entre el adentro y el afuera en la se actúa desde una doble dimensión: la articulación de pequeños espacios y/o dispositivos físicos de trabajo y encuentro, y la más relacional en la que la mediación en sala es una suerte de correa de transmisión que se sitúa en el centro de un triángulo en el que la institución enseña al público, el público enseña al público, y el público enseña a la institución. Desde este lugar, se facilita la posibilidad de conversaciones culturales y se dota de una dimensión humana y próxima a los espacios institucionales. La idea de proceso y visibilización sutil del mismo es lo que puede sintetizar y diferenciar nuestra actuación frente a otras estrategias de mediación.

Visitas con adultos

En nuestras visitas no se explican lo que las obras de arte significan, lo que las y los artistas quieren decir, de manera que se que calme el ansia de consumo de cultura de digestión rápida. En su lugar, actuamos como arquitectas de experiencias de aprendizaje en las que las participantes aceptan el reto de mirar, estar, actuar y compartir el relato que la propuesta cultural genera en cada una de nosotras, a medida que se intensifican el diálogo, el cuestionamiento y la complicidad con lo propuesto entrelazándolo con lo propio. Esto convierte la experiencia en un espacio de disfrute del conocimiento. Se trata, sencillamente, de ir compartiendo pensamientos y apuntando ideas para, finalmente, poder reflexionar sobre algo que estimule el interés por la cultura y nuestra sociedad.

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